| Acerca del FONAG |
|
|
El Fondo para la Protección del Agua –FONAG- es un fondo patrimonial privado con una vida útil de 80 años y que, a través de un fideicomiso mercantil, opera desde enero del 2000 y está regulado por la Ley de Mercados de Valores.El fideicomiso es un mecanismo económico financiero, permanente y estable que utiliza los rendimientos del patrimonio para cofinanciar actividades, proyectos y programas de rehabilitación, conservación y mantenimiento de las cuencas hídricas desde donde se abastecen de agua, para sus necesidades humanas y productivas, a los habitantes del Distrito Metropolitano de Quito y sus áreas de influencia.
En la actualidad, el FONAG cuenta con los aportes de los constituyentes para estructurar su patrimonio, con cuyos rendimientos se cofinancian parte de las actividades de protección. El FONAG contribuye al cofinanciamiento de actividades relacionadas con: forestación, educación ambiental, capacitación en manejo de cuencas, vigilancia de áreas protegidas, monitoreo de la calidad del agua, valoración de los servicios ambientales y sistemas productivos; acciones que buscan la recuperación de las cuencas hídricas y el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades locales. Nuestra Misión. La misión del FONAG es rehabilitar, cuidar y proteger las cuencas hídricas desde donde se abastece de agua el Distrito Metropolitano de Quito y su entorno. Nuestra Visión Ser el instrumento movilizador que involucre a todos los actores y las actoras a ejercer una ciudadanía responsable en favor de la naturaleza, especialmente de los recursos hídricos. Nuestros Objetivos Liderar procesos y consensos a través del diálogo, la toma adecuada de decisiones, el fortalecimiento a la investigación y el uso de la tecnología apropiada para lograr la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos, en donde la participación activa, responsable y solidaria conlleve al manejo sustentable y sostenible del agua
|
Acerca del Fonag

El Fondo para la Protección del Agua –FONAG- es un fondo patrimonial privado con una vida útil de 80 años y que, a través de un fideicomiso mercantil, opera desde enero del 2000 y está regulado por la Ley de Mercados de Valores.


