Por: Francisco Prieto – Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO)
¿Cuántas especies existen en nuestro planeta? Una pregunta compleja pero que con los avances recientes de la ciencia ya no imposible de responder, de acuerdo al Consorcio Internacional de Códigos de Barras de la Vida (iBOL), una alianza de investigación que lleva a cabo la mayor iniciativa mundial para inventariar y evaluar la biodiversidad: BIOSCAN.
BIOSCAN se basa en el muestreo y descubrimiento masivo de especies, con el apoyo de socios estratégicos ubicados en todo el mundo, lo que permitirá establecer las bases de referencia de biodiversidad y un sistema de biovigilancia planetaria. El primer paso ha sido adquirir la información temporal y espacial detallada sobre las comunidades de artrópodos terrestres, a través de trampas pasivas “Malaise”, estructuras en forma de una pequeña carpa hechas de malla fina que interceptan el vuelo de insectos y otros microorganismos voladores, guiándolos hacia un recipiente colector. Estos recipientes son enviados al Centro de Genómica de Biodiversidad en Guelph (Canadá), donde se realiza el secuenciamiento e identificación de las especies de los organismos colectados
El Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) es la entidad responsable de liderar las acciones como socio de iBOL para el Ecuador. Desde octubre de 2020, el instituto ha instalado tres trampas Malaise en el Ecuador, una de ellas en el APH Paluguillo, gracias a la cooperación existente con el FONAG y la Estación Científica Agua y Páramo. Esta trampa tiene una particularidad, y es que es la que se encuentra a mayor altitud (3.760 msnm) de todas las instaladas a nivel mundial, por lo que los resultados no son solo importantes a nivel nacional sino también global.
Luego de 60 meses de muestreo, y si bien los resultados son preliminares, los hallazgos son sorprendentes. Hasta el día de hoy, se ha podido secuenciar 26.692 organismos (de los 28.013 colectados), entre insectos, colémbolos, arácnidos, etc. Si bien apenas se han determinado con certeza 29 especies, hay 1.767 BINs (número de agrupamientos de secuencias o “códigos de barras” de ADN que están estrechamente relacionadas a una especie bien caracterizada), siendo probablemente nuevas especies para la ciencia y por ende para el Ecuador.
El avance de la ciencia y tecnología permite evaluar de manera más efectiva el efecto del cambio climático y otras amenazas sobre el estado de la biodiversidad en ecosistemas muy sensibles como el páramo, siendo la iniciativa BIOSCAN clave para ayudar a monitorear y evaluar el efecto real de las acciones realizadas por el FONAG y EPMAPS en la protección y recuperación de las fuentes de agua para Quito a largo plazo.



